Cuentan que el inventor del ajedrez fue a la corte a enseñarle su invento al rey, y éste, como recompensa, le dio la oportunidad de elegir lo que quisiera. El inventor, muy sabio, le dijo: quiero un grano de trigo por la primera casilla del tablero, el doble por la segunda, el doble de lo anterior por la tercera, y así sucesivamente hasta la casilla 24. El rey pensó que sería fácil reunir esa cantidad de trigo en un saco. Lo que no se dió cuenta es de que esa cantidad se disparaba enormemente y no sería capaz de recompensarlo.

Nosotros lo hemos hecho con granos de arroz. Han ido contándolos y rellenando las primeras casillas (2 granos, 4 granos, 8 granos,...) para que vieran que las potencias de 2 se van agrandando muy rápidamente.